Una Rosario plagada de muerte: por primera vez se percibe que el blanco somos todos
En Violencias

Mientras vienen los gendarmes, las fuerzas armadas, la Policía, los fiscales investigan y se desgraban las escuchas carcelarias, Rosario está paralizada. El dolor y el miedo camina por la calle con nosotros. Este artículo fue publicado originalmente en El Ciudadano Rosario amaneció como si fuese un día de pandemia. Algún auto circula, no hay colectivos








