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Todas las lactancias, todas

Pepa Cauterucci es asesora en lactancias y doula. En esta nota, aporta a visibilizar aquellas experiencias que se fugan de la cisheteronorma. En el inicio de la Semana Mundial de la Lactancia Humana, sostiene que, al fin y al cabo, todes podríamos amamantar.


Comienza la Semana Mundial de la Lactancia “Materna” y con ella mi primera crítica. Sabemos el gran debate que se genera en torno al uso de las palabras, el lenguaje y todo aquello que, sin duda, se pone en juego a la hora de nombrar y nombrarnos.

Por eso no resulta inocente seguir llamándola “lactancia materna”. Hace ya varios años que vengo interviniendo el logo original creado por WABA (The World Alliance for Breastfeeding Action) para recordar y visibilizar que no sólo las mujeres cis amamantan.

Seguir hablando únicamente de lactancia “materna”, como si lo materno o maternal no estuviese asociado culturalmente a una madre, mujer cis, heterosexualidad, es hacer reduccionismo y supone un acto discriminatorio. Así que diremos que hoy comienza la Semana Mundial de la Lactancia Humana.

Soy Pepa, asesora en lactancias, doula, pansexual, activista LGBTIQAPNB+, defensora de la justicia reproductiva, pero sobre todo quién gestó y amamantó dos hijes.

Desde todos estos lugares es que me encuentro hoy, en este espacio, alzando una vez más mi voz por todas aquellas lactancias arrebatadas y para que se deje de vulnerar a este derecho humano.

Hablar de lactancia “humana”, es para mi, una invitación a corrernos de la hegemonía impuesta por el cis-hetero-patriarcado, esa que tanto daño ha causado y sigue causando en las lactancias. Es una invitación a la reflexión para quienes jamás asociaron la lactancia con las disidencias, para aquellas personas que nunca imaginaron que un varón pueda amamantar o no saben que existe la posibilidad de amamantar sin haber gestado.

Hay tantas lactancias como personas lactantes en el mundo, como bebés y como diadas, por eso mi activismo no tiene que ver con caer en performatividades o en imponer nuevos mandatos, ni de crear estereotipos “disidentes”. Se trata de darle visibilidad a todas las lactancias, de nombrar y darle la posibilidad a cada familia de elegir las opciones que consideran adecuadas para ellas.


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La experiencia me hizo sentir lo impetuoso que resulta la transformación, el cambio en la comunicación y en el lenguaje. Tantas historias, tantas familias se han acercado expresando y compartiendo los mismos sentimientos:


“Pepa, nadie nos nombra, no me veo reflejado en ningún lado”.

“Quise informarme cuando estaba gestando a mi hije, pero tuve que dejar de hacerlo porque sólo hablaban de mamá, de mujeres, de tetas y me hacía daño”.

“No se a quien recurrir, me miran mal, me discriminan, me dicen que le voy a generar traumas a mi hije”.

-“Vamos a los grupos de apoyo, pero no nos comprenden porque no respondemos a las lógicas cis-hetero-patriarcales, es muy frustrante y violento lo que nos devuelven”.

“Si hubiese sabido que podía volver a la testosterona y seguir amamantando me hubiese ahorrado tanto sufrimiento”.


Estos son algunos de tantos testimonios y vivencias que personas del colectivo LBTIQPNB+ me han compartido. ¿Y por qué? Porque un día, repasando mi propia historia, entendí que no estaba llegando con mi mensaje a todas las personas, que estaba dejando por fuera de mi discurso y mi lucha a cientos, miles, millones de personas y familias, que podrían no ser “mamá” y “papá” o que podrían no se percibirse como mujeres. Básicamente, que estaba discriminando y siendo expulsiva.

Entonces decidí volcarme de lleno a hablarle y llevar esa información a una minoría, que por ser tal no significa que no exista.


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Desde ese entonces mi energía está en repetir una y otra vez, todas las veces que hagan falta que la lactancia humana es humana, no tiene género (si es que éste como tal existe), es un derecho humano, y tode bebe debería tener la posibilidad de ser alimentade por leche de su misma especie.

A lo largo de estos años las familias me compartieron sus angustias, la desolación, la negligencia por parte de les profesionales, las violencias y la discriminación. La falta de humanidad hacia el colectivo LGBTIQAPNB+ en el campo de la perinatalidad es devastadora.

Es urgente que profesionales y todo el sistema de salud, que acompañan a las familias se sensibilicen, que se permita cuestionar las prácticas, los saberes, ampliar las miradas, las mentes, pero sobre todo abrir el corazón. Deberíamos poder trabajar de manera interseccional, de forma interdisciplinaria, corriendo egos y dando lugar a que las experiencias de les protagonistas nos invadan.

No hay tiempo para esperar el correcto cumpliemiento de nuestras leyes, deberían ser implementadas de forma efectiva, como así también poder ver consecuencias para quiénes no la cumplen.


Identidad de Género: un podcast con las voces de les protagonistas

En Argentina existe, hace ya 10 años, la Ley de identidad de género (Ley 26.743), que en su artículo 12 habla del trato digno. ¿Acaso les obstetras, obstétricas, parteres, puericultores, pediatras, enfermeres, doulas, psicologues perinatales están exentos de conocer esta ley? No, claro que no. Mucho menos de no cumplirla.

El Estado es quien debe garantizar que los derechos adquiridos se cumplan y no vulnerarlos, por eso es urgente que sean visibilizadas, informadas y acompañadas todas las lactancias, que se le de la posibilidad a todes les bebés de ser alimentades con leche humana. Es necesario impulsar la creación de más bancos de leche para que no sea exclusivo para bebés de Neo, como lo es en la actualidad, sino para todes les bebés, sin importar el motivo por el cual no pueden ser amamantades por quien ha gestado.


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El lema mundial de la semana de la lactancia humana de este año habla de “impulsar” la lactancia -apoyando y educando-. No hay impulso, no hay apoyo, ni educación si seguimos replicando modelos obsoletos, si en las bases, en las formaciones académicas se sigue enseñando biologicismo, capacitismo, heteronorma, cisexismo, violencia y discriminación.

Y a raíz de todo este trabajo, activismo y del contacto con las familias es que también surgió la necesidad de poder hacer el 1º Encuentro Internacional de Gestación, Nacimiento y Lactancia Disidentes, llevado a cabo de manera virtual el sábado pasado, 30 de Julio, dónde participaron personas, familias y profesionales de todo el mundo. Porque son necesarios los cambios en la construcción de nuestros saberes, en las formas que obtenemos nuevos conocimientos, porque cada día somos más quienes nos cuestionamos nuestras prácticas, nuestra propia historia y quienes estamos convencides “que no queremos ser más esta humanidad”, como diría la tía Susy Shock.



Porque somos lo que somos y llegamos a donde llegamos replicando de manera automática modelos violentos de producción y reproducción capitalista y deshumanizados. ¿Por qué las lactancias quedarían exentas de estas prácticas?

Si en cada acto de soberanía, donde nuestros cuerpos, nuestras decisiones y saberes están en juego, todo el tablero capitalista y patriarcal tiembla… ¡Por algo es!

¡Por muchas lactancias humanas libres y poderosas!

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Asesora en lactancias, doula, mamá de dos niñes. Pansexual, activista LGBTIPNBA+, por la justicia reproductiva y los derechos humanxs. Nació en Buenos Aires, el 1 de abril de 1989. Vive en Vicente López. Fue moderadora en el 1er. Encuentro Internacional de Gestación, Nacimiento y Lactancias Disidentes. Brinda información en su cuenta de Instagram @pepadoula.

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