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“Nosotres contamos”, la ESI transmedia

“Nosotres contamos”, la ESI transmedia

Por Natalia Corvalán y Anabela Morales / Foto de portada: Merlin Caminos

Nosotres contamos es un proyecto transmedia sobre Educación Sexual Integral pensado y producido por estudiantes de una escuela preuniversitaria de Rosario. Cada vez son más las organizaciones estudiantiles que están negociando el currículum hacia el interior de las instituciones, proponen talleres, espacios de diálogo sobre ESI y sobre todas las temáticas que les atraviesan y que desean discutir.

En el 2019, un grupo de pibis estudiantes de una escuela preuniversitaria se acercaron a la Universidad Nacional de Rosario (UNR) para exigir respuestas. “Vinieron con una lista de pedidos. Y una de esas demandas fue el dictado de un curso sobre consentimiento, porque había sucedido ‘algo’ en la escuela con un grupo de compañeres en particular y desde la institución estaban desbordades”, relata Sofo Gorini, docente e integrante articuladora del área de Cuerpes, sujetes y territorios de la Universidad Nacional de Rosario e integrante del proyecto transmedia “Nosotres Contamos”.

Sofo recuerda que en ese momento surgió de manera espontánea una charla donde se habló sobre los procesos que como estudiantes y jóvenes habían atravesado. “El cambio del código de la vestimenta, las discusiones que se habían dado en 2018 en relación al aborto, el “Cuéntalo” y como les había afectado a nivel personal, en qué rol estaba el centro de estudiantes. Hablando en el marco de conformación del procedimiento de violencias en las escuelas secundarias, una de las cosas que más surgía era qué nos queda a las secretarías de los centros de estudiantes, especialmente las de género, la responsabilidad de hacernos cargo de algunas situaciones porque no hay espacios institucionales a los cuales recurrir”, agrega.

Para Martina, estudiante del Normal Nº 1 y una de las primeras en sumarse al proyecto, el taller de ESI dictado en el 2019 cambió mucho de su perspectiva. “Pude comunicarme con estudiantes de diversas escuelas de Rosario que vivían experiencias tanto muy distintas como muy parecidas a la mía, pude cuestionarme lo que veía a mi alrededor y también recibí de parte de les compañeres del Área de Género y Sexualidades de la Universidad Nacional de Rosario un acompañamiento para hacer de esos cuestionamientos un cambio en la realidad de mi escuela secundaria y mi vida como parte de ella”, expresa.

El hecho de habilitar un espacio de escucha seguro en el que les adolescentes pudieran expresar lo que les pasaba permitió que esa tensión acumulada que estaban viviendo fuese alojada y contenida. De ese modo, la universidad se estaba haciendo cargo de lo que les estaba pasando y ese fue el disparador para que empezara la articulación entre los centros de estudiantes con el área de extensión universitaria de Género y Sexualidades.

Crédito: Merlin Caminos

“¿Qué es lo que les estudiantes quieren de la ESI?”

A partir del intercambio y de las inquietudes de les pibis fue necesario revisar el camino recorrido hasta ese momento. Sofo cuenta que en general no se partía de una base cero porque en las escuelas ya había docentes que estaban haciendo fuerza para la efectiva implementación de la ESI. “Los centros de estudiantes venían haciendo muchos avances y modificaciones en las lógicas institucionales, desde presentar proyectos con lenguaje inclusivo, cambiar el código de vestimenta, hasta haber pedido que en las clases de educación física se puedan realizar deportes mixtos o juegos mixtos. En todos esos avances veíamos la necesidad de esclarecer cuáles eran los debates que se habían hecho y después pensar que debíamos construir a partir de reconocer esa historia”, asegura.

Las organizaciones estudiantiles están negociando el currículum hacia el interior de las instituciones, proponen talleres, espacios de diálogo sobre ESI y sobre todas las temáticas que les atraviesan y que desean discutir. En ese sentido, Martina sostiene que “el objetivo a largo plazo de los centros de estudiantes es dejar atrás las escuelas que siguen arrastrando un modelo educativo que para les jóvenes ya no va más”. Además, agrega: “Con nuestra lucha diaria cambiamos mucho de eso que todavía queda y serán las próximas generaciones quienes logren apuntalar un proyecto como el que empezamos a construir”.

“Nosotres contamos y todes pueden contar con nosotres”

En la web interactiva del proyecto se pueden encontrar las temáticas de la producción organizadas en cinco nodos que se desprenden de los módulos que se trabajan en los cursos de ESI del área de extensión de Género y Sexualidades.

En el primer nodo titulado “La ESI que queremos” se preguntan: ¿Qué es la ESI? ¿Por qué es importante implementarla en las escuelas? Plantean un recorrido por la historia reciente de los feminismos y el movimiento estudiantil en relación con los debates de la ESI. En el segundo nodo, “Sin armarios ni etiquetas”, invitan a pensar “¿qué es eso de la cis-heteronormatividad?” bajo la consigna: “¡A los armarios no volvemos nunca más!”. En “La ESI también es Ni Una Menos” se abordan las violencias machistas y se invita a repensar los escraches hoy. ¿Qué hacemos ante las violencias?, se preguntan.

“Vínculos y relaciones afectivas” es el cuarto nodo y allí se trabaja en la deconstrucción del amor romántico, la promoción del consentimiento en los vínculos y relaciones. Además, en “Cursos y recursos” pueden encontrarse materiales descargables para docentes y estudiantes.

A través de estos distintos lenguajes, se articuló una narrativa interactiva y horizontal conformada por podcasts, audiovisuales, infografías, entrevistas, ilustraciones, fotografías, muros colaborativos, cuentas en redes sociales, para que les pibis puedan participar, debatir, construir ideas y profundizar sobre la ESI, la diversidad sexual, las violencias sexistas, la construcción de vínculos y los cuidados.

“Este proyecto no podría haber sido otra cosa que no sea un proyecto transmedia interactivo porque es el único formato en el que podemos contar la ESI, por un lado, entendiéndola como un proyecto educativo y de justicia social que está en construcción y en constante disputa. Además de que los movimientos feministas se van desbordando y las discusiones que nos damos se van reactualizando. Por otro lado, teniendo en cuenta el objetivo concreto de Nosotres Contamos que es poner en valor la ESI desde la mirada de les estudiantes”, explica Sofo.

Crédito: Merlin Caminos

Se trata de un proyecto sumamente colaborativo porque se reivindican y se compilan memorias, las voces de les estudiantes cobran un lugar central, se abren debates, preguntas y producciones realizadas por les pibis durante los cursos. Así se configura un universo narrativo con diferentes experiencias que se dan al unísono en varias escuelas, con diversidad de contextos, necesidades e incluso discusiones. En ese sentido, Gorini subraya: “La discusión que queremos poner sobre la mesa, es pensar la ESI como perspectiva, no como contenido, eso nos parece importantísimo, no es solamente el contenido lo que queremos discutir, es la vinculación, ¿cómo nos sentamos en el aula? ¿Quiénes son las personas que más hablan en la escuela? El código de vestimenta, todas esas cuestiones nos parecen importantes debatirlas desde la ESI, dentro de la institución, a partir de la generación de recursos necesarios que se conecten en ese universo narrativo que tiene como eje central la ESI que queremos”.

Una vez más son les pibis, quienes motorizan y traccionan proyectos con perspectiva de género al interior de las instituciones que habitan, son elles quienes eligen los temas y se asumen como protagonistas actives de la historia. “Lo que más me gustó del proyecto fue poder seguir conectada con la militancia estudiantil y feminista en una etapa en la que fue difícil encontrar motivación para hacerlo. Tuvimos que seguir construyendo en una modalidad virtual y separades, sin los abrazos, los encuentros y la alegría que nos alienta a cambiarlo todo. Sin todo eso y gracias a todes les compañeres que participaron el proyecto siguió adelante y me ayudó mucho a darme cuenta que con o sin pandemia la lucha continúa”, concluye Martina.

Hace tiempo que los feminismos vinieron a denunciar y a poner sobre la mesa las desigualdades y violencias estructurales que, pareciera, todavía están invisibilizadas para una gran mayoría. Tal vez, lo interesante sea analizar cómo esos debates permean en los espacios que quisieran mantenerse al margen de estas discusiones, como algunas instituciones educativas.

“Estamos escribiendo una historia colectiva y transmedia, con múltiples voces, contenidos y plataformas. Para romper todos los armarios. Para que ya no haya un adentro ni un afuera. Para que ya no existan deseos encorsetados ni besos que el espanto no deje ser. Porque no queremos ser más esa humanidad. Porque a los armarios no volvemos nunca más. Porque nosotres contamos y todes puedan contar con nosotres”, reza una de las producciones audiovisuales disponibles en la plataforma que invita a sumar más voces.

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