El primer viaje de Luna

“El primer viaje de Luna” acobija la experiencia de una niña de 12 años, quien tiene su primera menstruación durante un campamento escolar y atraviesa un sinfín de emociones, preguntas e incertidumbres cuando, al despertarse en la carpa que compartía con sus dos mejores amigas, encuentra su bombacha con una mancha marrón y un tanto pegajosa. Es así como Luna, Ana y Beni protagonizan una historia que pone en primer lugar el redescubrimiento del propio cuerpo desde la pedagogía del cuidado y del amor.

Bajo la cocreación de Magdalena Rohatsch y Ornela F. Laezza y con el sello de Chirimbote, la propuesta hace dialogar a los conocimientos biomédicos sobre la menstruación y los aportes de los activismos menstruales. Entrevistadas por Feminacida, las autoras advierten la creación de una estética visual que rompa con las visiones naturalistas de los cuerpos. “Recurrimos a una estética punk, con colores contrastantes, que permitiera mostrar al ciclo menstrual de manera divertida y en choque con la clásica estética publicitaria donde predomina la armonía dulce y sosa”, amplían.

Según Magdalena y Ornela, durante todo el proceso de trabajo la intención fue priorizar el concepto de la Educación Menstrual Integral y construirlo desde la imagen y desde el texto. “Ambas estuvimos muy involucradas en todo el proceso de producción, debatiendo ideas, maneras de decir, maneras de mostrar eso que queríamos contar. El resultado final, del que estamos muy felices y orgullosas, también fue posible gracias a los aportes del sello editorial. El equipo de Chirimbote fue siempre super respetuoso de nuestro trabajo”, señalan en relación al trabajo en equipo con editorxs que se involucran desde lo personal y lo político en la producción de materiales.

El libro puede considerarse un recurso integral para ser utilizado en diversos espacios educativos. Consta de dos partes: el relato de la historia y un manual para trabajar con conceptos claves sobre el período que es mucho más que sangre. ¿Cuáles son los genitales internos y externos? ¿Les pasa a todas las mujeres? ¿Por qué los varones trans también menstrúan? ¿A qué edad ocurre por primera vez? ¿Qué pasa en cada etapa del ciclo? son algunos de los interrogantes que la segunda parte de la edición intenta responder. Además, hay un apartado dedicado a cómo gestionar los dolores y los productos disponibles de acuerdo a las necesidades e inquietudes particulares. Hablar de menstruación en el aula, en un campamento, en la clase de educación física o en la de música no sólo es posible, sino deseable.

¿Cuáles son las necesidades reales y concretas que viene a reparar El primer viaje de Luna?

Creemos que la primera necesidad que intenta cubrir este libro es la de construir una mirada integral sobre el ciclo menstrual. Es decir, una mirada que incluya los saberes biomédicos, pero también los saberes que surgen de las experiencias de las personas menstruantes y de los activismos menstruales; que atienda y valide las emociones; que entienda al ciclo menstrual como una oportunidad para el autocuidado y el autoconocimiento. Muchas personas adultas sentimos la necesidad de mejorar la formación menstrual que recibimos en la infancia para poder ofrecerles otras posibilidades a niñas, niños y niñes. El libro lo pensamos como una herramienta para acompañar a las infancias y acompañar a las personas adultas que acompañan a las infancias. 

En la presentación se advierte que el libro se tejió a partir de investigaciones previas, ¿cómo fue ese proceso?

Nosotras somos amigas y, , cada una por su lado, veníamos haciendo investigación desde la perspectiva de género y la Educación Sexual Integral. Desde las artes visuales, Ornela trabajaba hacía varios años con la representación de los cuerpos y la sexualidad en el arte; y Magdalena, desde las Ciencias Sociales, estaba investigando sobre experiencias menstruales adolescentes. Por eso decimos que las voces de Luna, Ana y Beni, las tres amigas del cuento, son eco de los testimonios de las chicas entrevistadas durante la investigación. A lo largo de todo el libro retomamos ideas, saberes, temores y expectativas de chicas con las que conversamos. Pero, inevitablemente, también aparecen ahí nuestras propias trayectorias personales y profesionales.

¿Cómo consideran que dialoga la propuesta con la ESI y los espacios educativos?

Todo el libro está atravesado por los lineamientos de la ESI. Para nosotras, no existe otra manera justa de hablar de ciclo menstrual que no sea desde la integralidad. Si nos permitís la manipulación un poco burda de la afirmación de Graciela Morgade, para nosotras “toda educación menstrual debe ser integral”. El primer viaje de Luna tiene dos partes. Un cuento, que las infancias, a partir de los 11 o 12 años pueden leer de manera autónoma; y una segunda parte más informativa para leer en compañía de una persona adulta. Ambas “secciones” pueden ser trabajadas en el aula. Sería hermoso que el libro pudiera inspirar alguna secuencia didáctica para trabajar en las aulas de primaria. Incluso, para trabajar otros temas que no tienen que ver sólo con el ciclo menstrual, como puede ser el cuidado del cuerpo y de les otres. En el cuento, las chicas no solamente se acompañan, sino que aprenden unas de las otras. Recuperar esos saberes, no solamente cuando hablamos de ciclo menstrual, sino también cuando aprendemos y enseñamos sobre el cuerpo, por ejemplo, es una manera de trabajar la ESI. Creemos que este libro puede colaborar en ese sentido. Por otra parte, todo el proceso de creación del libro tuvo una impronta feminista: de trabajo en red, con el territorio, desde lo personal y lo colectivo.

¿Cuáles son sus proyecciones y deseos personales con respecto a la repercusión de la propuesta?

Nuestro mayor deseo es que este libro pueda ser un aporte para las infancias, que colabore en la construcción de experiencias menstruales más amorosas y saludables. Sabemos que quedan deudas pendientes. Pero este libro representa para nosotras un primer paso, el inicio de un camino de aprendizaje que nos acerque a un mundo más justo e inclusivo.

“El primer viaje de Luna. Un cuento sobre ciclo menstrual” puede conseguirse a través del siguiente link: www.chirimbote.com.ar/ o en los puntos de venta que la editorial tiene a lo largo y ancho del país.

Acerca de las autoras

Magdalena Rohatsch es licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA) y Diplomada en Educación Sexual Integral (UBA y UNSAM). En su tesis de maestría indaga en experiencias menstruales de adolescentes.

Ornela Laezza es docente en Artes Visuales y productora de arte. Busca reflexionar visualmente sobre las diferentes formas de vivenciar las sexualidades. Actualmente vive en El Bolsón donde lleva adelante proyectos independientes de activismo artístico.

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Editora, coordinadora de proyectos educativos y tallerista en Feminacida. Nació en Buenos Aires en 1993. Fotógrafa, periodista y licenciada en Comunicación Social, egresada de la Universidad Nacional de La Matanza. Es profesora de Comunicación y Construcción de la Ciudadanía en escuelas de gestión pública y privada de ese distrito y tallerista de ESI.

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