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Camila Milagros y la poesía como grito

Camila Milagros y la poesía como grito

Pañuelo

Lo agarro de una punta y lo extiendo
largo y verde
desde sus costuras
y sus hilachos desprendidos
de tanto uso
lo ato a mi muñeca izquierda.
Que el planeta se entere que lucir mi pañuelo
no es una cuestión de modas.
Que un pañuelo verde en la muñeca izquierda
habla de que existe un nosotres
y de que es probable que el mundo por eso
no esté
tan perdido.
No es sólo una demanda
adentro de mi pañuelo habita la intimidad
mi niña interrumpida mis mujeres libres y
otras cosas
no tan mías
pues el pañuelo es un nosotras
de pasados y futuros
de cosas fieras y brillitos
un nosotres
que abraza.
Protegeme pañuelo verde
de los hombres malos
resignificá este cuerpo y a su memoria
abrigame por las noches y los días
y cuando llore no me seques las lágrimas
dejalas que sean gotas que rebalsan tu marea
y yo te prometo
que te alzaré al viento siempre
y seremos un puntito en medio de millones
entre los tuyos y las mías
tiraremos todo esto que nos pudre.
Quién diría que todo empezó
con mujeres y lesbianas y tttrans
que ya no querían ser más rotxs
y se enlazaron a un pañuelo
con la ternura y la firmeza
de lo que sí
para salir
de esta guerra
a otro mundo.

De “Rota. El grito de una resiliente

Nueve poemas a Frida

I
Mamá dice que soy
la Frida del Siglo XXI
por los fierros y el arte, dice
por la columna y lo otro,
lo oscuro.


II
Pero mamá yo
no cogí con
León Trotsky. A mí
Los Troskos me
un montón de cosas
demasiado
aniquilantes como
picahielos
desde atrás
cuando mi intimidad era
muy jóven.
Stalin no es el único dictador.
Esa idea de revolución
está traicionada
por violadores rojos y sus burócratas
no cayeron cuando el muro.


III
Frida, si hubieras existido
en este Siglo,
a Rivera lo abortabamos
entre todas y todes.
Ya sabrías que era tu vínculo
más tóxico y aunque sea
por presión de esta hermanada
lo dejarías que se pudra,
por machirulo.


IV
Friducha, si estuvieras
ahora,
mis cirujanos te hubiesen hecho
las mismas cicatrices
que a mi, me dolieron mucho.

Pero tu cama
sería tu palacio
sólo cuando llueve
(aún la ciencia no puede
contra la humedad)
y cuando estás cansada
(los fierros
que atraviesan la espalda
y las vértebras
y los nervios averiados
no se bancan las giras).


V
Y yo sé que si los hombres
y los huesos
aplastan
tanto
el arte no existe
por fuera de esto
negro.


VI
Mamá, ya no digas giladas
la Frida me acusaría de
aburrida y careta
porque de juergas
sólo las palabras
y un par de besos.


VII
Aunque sé
que la ternura
está incluso
en las zonas opacas
del desborde.
Contra todo pronóstico
ayer estallé
en angustias
y me pareció un acto
de dulzura
conmigo misma.
Como la pintura
de las dos Fridas
sentadas y conectadas
por hilos de sangre
sé que somos muchas
voces habitantes
en cuerpos
oxidados


VIII
y por más que no pinte cuadros
con los dedos
de los pies
la poesía está
adentro mío.
Es esa casa
apta para discapacitadas
con desórdenes
de tristezas y brotes caóticos
de energías amorosas
donde podemos respirar.


IX
El arte si se vibra,
Frida, no abandona,
¿ahí están las alas
que decías
para volar?

De “Rota. El grito de una resiliente

No quiero invadirte

No quiero invadirte,
ni llenar toda tu casa con mi perfume
ni que tu cuerpo entre en claustrofobia
los dedos de mi mano pueden abrirse
pueden soltar sin dictar renuncia
pueden dejar entrar el aire
o la soledad
siempre, siempre,
que vos quieras,
no quiero invadirte.
Este cuerpo mío que sea una guarida
un refugio
un hueco cálido donde pasar el tiempo
si es que afuera te llueve, si ves que hay sol
adentro
este cuerpo mío
que sea una trinchera.
No quiero invadirte
ni ocuparte brazos piernas
pero acá te olvidaste el cepillo de dientes
y dicen que eso se olvida
en los lugares
a donde una puede
volver.
No quiero invadirte
pero ojalá no quieras
pasar por esta lluvia
sola.

Inédito

“Rota. El grito de una resiliente” es el primer libro de Camila Milagros. Según las palabras de la autora,  está escrito mediante prosa poética, cartas, y crónicas narrativas a modo de denuncia, sanación y en búsqueda de la ternura. Para conseguirlo, se puede contactar a Ediciones Capucha, colectivo editorial a cargo de la edición y distribución en librerías.

Foto de portada: Miela Sol PH


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