Mantenlo prendido

“Muchacha se levanta de la mesa. Muchacha empuja su silla de una patada y grita mirando el pálido techo. No quiere pensar ni un segundo más. Padre planta firme una mano sobre la mesa y le ordena que se siente. Muchacha continúa. ‘No me jodas’. Padre mira a Madre. Madre exhala todo el aire que tomó del susto. ‘Hija, sentate’. Hija, o sea, Muchacha, se aleja. Bien lejos está, agarra un pañuelo verde que hay en la mesada. Un puño. Padre la encara. ‘Hija’. Y la llama por su nombre y apellido. Madre mira adentro de los ojos de su hija. Muchacha improvisa con el pañuelo un buen nudo. Mira a Padre, mira a Madre y hace caras de mortal, quiere esa foto de recuerdo: lxs mira, y saca toda la lengua posible.

Entra el perro de la casa. Suena un timbre. ‘No es el teléfono, es la puerta. Es para mí’, declara Muchacha, y se va. Perro lame las manos caídas de padre. Le olfatea la punta de los dedos, lo muerde sin lastimarlo. A Padre se le interrumpe el pensamiento con escenas de su propia infancia. ‘Cuando era chico yo…’

Madre oye llaves. Portazo. Su corazón galopa. Acomoda la silla, toma el pañuelo anudado. Y desea más hijas como ésa”.

La cadena de recomendaciones hizo que una muchacha llamada María Ferreyra plante su bandera en la biblioteca de Feminacida. “Mantenlo prendido” –editado por Peces de Ciudad- es su primer libro de cuentos y ya lleva tres ediciones a cuestas a menos de un año de su publicación.

“Besos para todos”, “Una flecha roja” y “Filetes” son algunos de los títulos que acobija esta edición. Son cuentos cortos, pero intensos. Son relatos que combinan realidad y sensibilidad, y que se pasean por cada rincón del barrio: la cancha de fútbol, la lavandería, el hotel, la plaza y el puente Pueyrredón.

María es escritora y feminista: llega para demostrar que la literatura contemporánea también la escriben las mujeres. Nació en México en 1980, pero se crió en el partido bonaerense de Avellaneda. Es psicoanalista y coordina talleres de narrativa.

“Tengo un mejor recuerdo del futuro” se titula el cuento con el que inicia esta reseña y corresponde a una nueva versión del original. Según cuenta la autora en su página de Facebook, lo hizo para imprimir el “potrísimo desborde” que tuvo el movimiento feminista este último tiempo.

Mientras María escribe en su libro de tapa roja, su muñeca lleva el pañuelo verde de la campaña por el aborto legal, seguro y gratuito. Mientras María arde con su pluma por la libertad de nuestros cuerpos, nosotras mantendremos prendido el fuego hasta que sea ley.


Nació en Buenos Aires en 1993. Activista feminista, periodista y licenciada en Comunicación Social, egresada de la Universidad Nacional de La Matanza.

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